Así fue el trabajo
- Antes
- Monomando antiguo: la temperatura cambiaba cuando alguien abría otro grifo, con riesgo de agua muy caliente o muy fría.
- Qué hicimos
- Cambiamos la grifería por una termostática, reajustamos los racores y calibramos el tope de seguridad a 38 °C. Comprobamos presión y temperatura con la ducha en marcha.
- Después
- El agua sale a la temperatura elegida y se mantiene estable. Es el cambio que más recomendamos en baños de personas mayores y de niños.
Trabajo tipo: no identificamos viviendas ni clientes.